La ciudad donde un príncipe invitó a comer a su aliado

Moscú aparece por primera vez en una crónica con motivo de una invitación a comer. En la primavera de 1147, Yuri Dolgoruki citó aquí a su aliado, el príncipe Sviatoslav Ólgovich. El cronista dejó constancia del banquete. Gracias a él sabemos que el asentamiento ya podía recibir a un príncipe y a su séquito. La ciudad cuenta sus años desde aquel encuentro.

Para imaginar la primera Moscú, busca el agua. En la colina Borovitski, donde el río Neglínnaya desembocaba en el Moscova, los dos ríos protegían los accesos a la fortaleza. Bajo Dmitri Donskói, la piedra blanca sustituyó a las defensas de madera. Iván III inició después otra reconstrucción e invitó a maestros italianos. Cuando llegues a la torre Spásskaya el primer día, fíjate en el ladrillo de abajo y en el alto chapitel sobre el reloj. La parte baja data de finales del siglo XV. El chapitel se añadió más de un siglo después.

El segundo día cruzarás el río. El nombre del barrio conserva la perspectiva de los habitantes de la ciudad antigua. Desde el Kremlin, Zamoskvorechie queda, literalmente, «al otro lado del Moscova».

Fuentes